saber idiomas es bueno para el cerebro

Hace no mucho, era inusual encontrarse con alguien que hablara más o menos correctamente un segundo idioma. Y no hablemos ya de un tercero.

En la actualidad, muchos alumnos estudian en modelos bilingües e incluso trilingües. Es normal que muchos padres se pregunten si el tiempo que se dedica en clase a aprender otros idiomas perjudica el aprendizaje de otras asignaturas.

Recientemente se han publicado numerosos estudios relacionados con la neurolingüística, algunas entidades tan prestigiosas como Harvard rebaten esta idea de que saber más idiomas pueda perjudicar el aprendizaje de otras asignaturas .

Por qué saber idiomas es bueno para el cerebro

  1. Desde un punto de vista neuronal, parece ser que aprender otros idiomas ayuda a mantener activas e incluso aumentar áreas vitales del cerebro.
  2. Las personas susceptibles de padecer Alzheimer pueden ver retrasada la aparición de esta enfermedad en hasta cinco años. De hecho, algunos expertos opinan que aprender idiomas puede ser más beneficioso que los medicamentos.
  3. Es innegable que una de las partes del cerebro que más se ejercita al practicar un idioma es la memoria. Y no  estamos hablando simplemente de aprender listas de vocabulario o de verbos irregulares. El desarrollo de la memoria se traduce en una mayor facilidad para la lectura, el cálculo mental y otras habilidades.
  4. Las personas bilingües también tienen más facilidad para adaptarse a nuevas tareas, y para cambiar de tarea rápidamente. Es lo que se conoce como habilidad cognitiva, y al parecer está relacionado con el hecho de que estas personas mantienen activados ambos idiomas a la vez en el cerebro.
  5. Además de todo esto, no se puede negar que hablar otro idioma supone aprender una nueva manera de mirar la realidad y comprender otras culturas. Viajar es más fácil cuando la comunicación no es un problema. Y como consecuencia, es más fácil hacer amigos. Los idiomas nos abren las puertas a un montón de experiencias nuevas y enriquecedoras.
  6. Por último, no podemos olvidar las ventajas académicas y profesionales que nos proporcionan los idiomas. Tener la oportunidad de estudiar en el extranjero, ser aceptado por una universidad prestigiosa, pasar un tiempo en otro país, son experiencias vitales, pero que también contribuyen a nuestra formación como personas. En un mundo cada vez más globalizado, las empresas buscan a personas capaces de comunicarse y de relacionarse con gente de todo el mundo.